VERSOS SIN RIMA (I)
1. XXVIII
Si te pido compartir el corazón
por favor, dime que no.
Evítame la angustia de noches en vela,
los días grises e incompletos
de encontrarte solo en sueños.
El querer volar hacia donde estés
admirarte mientras mis ojos me lo permiten
el anhelarte en mis presentes,
que no exista ya pasado ni futuro que me atormente.
Si te pido compartir el corazón
por favor, dime que no.
Extingue los besos y las noches
la calma antes del reproche.
No sonrías, no sonrías
que pierdo mi brújula y mi mapa
mi camino se hace incierto
no sé hacia donde estoy yendo
todo se parece a lo profundo de tus ojos.
Dije que feliz me sentía
de poder a tu lado, ser yo misma
después de la sonrisa, ¡qué sonrisa!
y las palabras bonitas fluyeron
el sentimiento desde mi corazón,
halagando una nueva estampa en tu piel
y tuve miedo, mucho miedo
de tu respuesta inmediata,
el casi cuarto de siglo me golpeó
recordándome un pedazo extinto de mí,
cuando pedí compartir el corazón
y sin miramientos, la desdicha me alcanzó.
Será por eso que intuí tu respuesta
y la anudé con el silencio,
después de todo estabas cumpliendo
aquel sutil pedido que estaba haciendo
el pedirte compartir el corazón
y que, por favor, me dijeras que no,
evitándome la dicha de contemplarte por un largo tiempo
sin escuchar tus centenares de cuestiones,
el poder vaciar mis sentimientos en ti
y no solo tener que desterrarlos fuera de mí.
Un amanecer que esperaba,
las agujas del reloj se han detenido
la razón proviene de todo lo que eres tú,
un par de alas que han crecido.
Mira todo lo que en estos versos te he pedido,
hasta el cansancio, que digas que no,
oh, pero nadie más que tú sabe bien,
al verme a los ojos y sonreír
que, en cada uno de mis pedidos,
silenciosamente vivo y muero
porque la dicha me alcance y digas que sí.
2. VERDE ESPERANZA
Vístete de mi verde esperanza
para ser lo último que pierda,
oye de mi corazón la danza
y calma dentro de mí la guerra.
Percibe en tu nombre mi suspiro
mi paz por solo escucharte reír
ese corazón tuyo que admiro;
mi aliento de fe para vivir.
El infierno y mi desesperanza,
el abrazo que deseo sentir
llevando a mi oído la bonanza
de un mejor mañana por venir.
3. CONFESIÓN
Esa voz que no ha dicho mi nombre
aunque sepa que me pertenece
y me susurra suave al oído
aquel soneto que creía perdido.
El alma que me falta explorar
los sueños que debo confesar,
y el crepúsculo de la osadía
que nos hará sabia compañía.
Almas somos que ignoran perdidas
la acrofobia de los 'buenos días',
los tan inservibles 'para siempre'
bailando efímeros en noviembre.
Cuarenta suspiros que hice preces
hacen parte de la elocución,
la duda de ser lo que mereces
larga espera que trae desazón.
¿Dirás que sí con una sonrisa?
¿dirás que no y huirás a toda prisa?
¿Qué puedo perder si nada tengo?
la duda no se irá con el viento,
dejar volar libre al sentimiento
para construir la más grande historia
o perecer cual fugaz memoria.
4. ENCONTRÉ A UN HOMBRE
Encontré a un hombre
que se parece tanto a papá
incluso en el nombre,
en su inteligencia y su bondad
con un corazón que es casi el mismo
porque tiene mucho para entregar.
Encontré a un hombre
que me supera con creces
en casi todo lo que hace,
que sonríe y dice frases
que a mi mente adormecen,
un caballero sin armaduras.
Encontré a un hombre
que acompaña su voz a la mía,
y mientras deja sus manos
en una nota de la guitarra,
suele hacerme compañía
cruzando una delgada línea
con cálidos abrazos.
Encontré a un hombre,
un confidente, un amigo
el mejor ser humano
al que mi corazón había elegido.
Solíamos ir por las calles
sin pensar en los pequeños detalles
como ir tomados de la mano,
aunque siempre a mi derecha,
asegurándose de que todo vaya bien
sin ver un calendario y una fecha.
Encontré a un hombre
que se parece tanto a papá
incluso en el nombre,
en su inteligencia y su bondad
con un corazón que es casi el mismo
porque tiene mucho para entregar.
El veinticuatro fue nuestro,
cuando escuché aquel sonido,
un sí suyo, hoy ya perdido
su voz me llamó "amor" una lejana vez,
un tierno apodo que no le pude devolver.
Encontré un hombre una vez,
y así como llegó solo se fue
no porque fuera su voluntad,
solo le concedí la libertad
que no me había pedido,
de volar junto a un noble corazón
que ya no podía ser el mío,
y el de vivir entre buenos recuerdos
o en aquella bella canción de Dido.
5. A UNA BRILLANTE ESTRELLA FUGAZ
Y me marcharé un día
quedaré otra vez a la deriva
como un poeta sin poesía
un corazón entre soledad y apatía
que otra vez descansará en melancolía.
Echar de menos sin irse todavía
conocer a una estrella y deslumbrarse
por su amor a todas las formas de vida
por su fuerza y su humanidad encendida;
querer y ya no poder quedarse.
Que le agradezco el tiempo compartido
y cada pequeño momento de risas,
la voluntad de las horas, la verdad sin máscaras,
la única calle que a través de sí divisaba
mi inspiración por cumplir un sueño;
por rescatar mi corazón poeta de la deriva,
por ser y estar entre la tristeza y alegría.
Y me marcharé un día,
puedo ver la fecha en cercanía,
quedaré otra vez a la deriva;
como un poeta sin poesía,
un corazón entre soledad y apatía
pero gracias te doy, brillante estrella mía,
por encender mi corazón nuevamente
que ahora descansará en melancolía.
6. LEMNISCATA
Sobre un papel voy a dibujarte,
con letras que solo yo sé decir
no con carboncillo y lápiz,
mejor con tinta azul cielo y barniz.
Un encuentro en ninguna parte,
que ni siquiera importen las palabras de mi padre,
firmar una tregua con cupido,
en una noche estrellada, llena de luz,
como tu sonrisa, como tú.
Un nuevo capítulo con forma de constelación,
pídele a mi voz y te dará mi mejor canción,
porque tengo un tormentoso pasado,
uno por el que tantas lágrimas he derramado,
pero respira, quédate a mi derecha
contempla en mis ojos tu belleza
y ve, mira, cómo pasa de lenta la vida
si nos tenemos, si nos hacemos compañía.
Sobre un papel voy a dibujarte,
con letras que solo yo sé decir
no con carboncillo y lápiz,
mejor con tinta azul cielo y barniz.
Un encuentro en ninguna parte,
haré de tu ser el mejor arte;
me demostrarás las sonrisas que había olvidado,
si quieres, no vamos a apresurarnos,
iremos alguna vez de la mano
avanzando con cautela y mutuo fervor
porque quién más, si no tú,
que a mis letras hizo renacer,
quién más si no tú,
demostrándome un nuevo universo por conocer,
quién más si no tú,
que me ha demostrado que hay amor después del amor,
querer después de fenecer.
7. SIN DESTINATARIO
Ignoro la libertad de tu corazón
pero mientras detallo tu rostro
es mía otra vez, la inspiración.
Ver un día una luz resplandecer,
esperar por el desfallecer del sol
perderse entre Venecia y Madrid,
sentir el mundo tan nuestro y reír,
sin promesas eternas, al abrigo de París.
Déjame escribir estas líneas para ti
que no te conozco, pero lo haré,
que estás cerca o lejos, no lo sé,
pero decirte hoy solo quisiera
que te espero en invierno o primavera
para amarte en todos los idiomas que sepas
¿Qué te parece una vida entera?
8. ATARDECER VIOLETA
¿Han visto un tranquilo atardecer colorear el cielo de violeta?
eso es ahora mi corazón, en tranquilidad completa,
de ti, que estás fuera de este planeta
madreselvas en inspiración vuelta.
Si dejaran estrecharse por sus brazos,
seguramente ya nunca querrían volver.
No me he marchado y ya te extraño,
y pensar, y recordar, todo aquello que me había hecho tanto daño,
hace un tiempo tenía el alma gris y vivía con un corazón ermitaño;
pero qué bueno fue verte llegar
esa tarde de junio que te unió a mi historia,
tarde que a fuego llevo en mi memoria,
fecha de la que no llevo registro, pero fue la gloria.
Dijiste que hablar de amor te gustaba,
preguntaste si estaba enamorada,
te respondí que tal vez un poco,
no estaba tan equivocada.
¿Quién no se enamoraría de alguien como tú?
que admiras el arte con el que vivo,
que de mí te enorgulleces y lo sueles decir
con un aliento en tu voz, para seguir,
que tienes para toda ocasión una palabra.
Por tu sonrisa y la belleza de lo incondicional,
por el viento en tu cara y tu forma de mirar,
por el café que aún nos debemos en algún lugar.
Eres eso que no me canso de admirar,
Dices que soy eso que cayó del cielo
pero ¿me has visto cuando envidiosa del viento veo como solo él puede mecer tu pelo?
¿Han visto un tranquilo atardecer colorear el cielo de violeta?
eso es ahora mi corazón, en tranquilidad completa,
con paz en tu mirada, con una lluvia de estrellas
de estrellas fugaces que si me concedieran un deseo
pediría más sonrisas a tu lado,
más momentos, más vida,
o tal vez que me digas que sí, un día de estos o cuando tú decidas.
9. MI MARCA PERSONAL DE HEROÍNA
Noche es, la luna no brillando está
alumbra, el sol no ya de día
hoy desde oscuridad la escríbole
últimos latidos mis, están llamándole
fuerzas quedándome estoy sin
acerca que presiento se el fin.
Bebido he ni siquiera,
la destruye se hoy, primavera
noche oscura, noche oscura
hermoso cabello como su,
diciembre es, ayer octubre era
manos frías mis están por la locura.
Música oigo, escuchar sin siento,
empezar una historia sin terminó, recuerdo
¿Dormir puede cómo, alma un sin cuerpo?
conectar puedo no mi alma y pensamiento
estrofa corta transcurre una, “Gatos de bronce” de
a quien medianoche es, amo recuerda me.
¿Nadie está? ¿Está nadie? ¡Escuchadme!
hablar puedo no, cadenas pesan mis
vuelve si no a ser, volveré jamás feliz
pulso mi lento es, vez cada más
¿Está sonrisa su dónde? Ya oiré no más
espejo observo un, puedo no ya verme.
Cuerpo ver mi puedo, elevo me y floto,
ya dolor ningún siento, lo apenas noto,
noche transcurre la, en su beso poso un frente,
amo te, amo te, veces mil, olvides nunca lo
separamos nos siempre para, caminos tomando diferentes,
porque no sé, y me frío, mucho me hielo.
Amaneció, están campanas doblando las
que muerto ha creo alguien, las doblan campanas más
recuerdo nada, extraño que no, destino audaz.
El alguien cuerpo vida sin vio
mañana la, pasaba me y nadie advirtió
¡Maldición! Cuerpo la del, era yo.
(2017)
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