A UN POETASTRO
Hoy decidí escribirte, porque fue un día muy malo, lo suficiente como
para inspirarme y escribir. No me fue tan bien como te lo había
dicho. Mentí ...
Tecleaba y las palabras simplemente no se dejaron en la
mente. Tenía planeado decírselo desde hace mucho, pero no me había animado
sino hasta hoy. Hoy por la mañana, al despertar, cuando el sol se posó
sobre mi ventana, me di cuenta de que me hace falta la compañía de alguien a mi
lado. Hacemos un buen tiempo que disfrutemos de una vida tranquila, lo
suficiente como para no sentir la ausencia de un amor veraniego que estaba muy
de moda por aquel entonces, y no solo eso, no era una moda solamente, siempre y
sí se hacen responsables de algo que iba muy bien con la gente de mi
edad. Y ahí precisamente radicaba el inconveniente. Lo que he
investigado hace mucho tiempo y puedo asegurar, casi un 98% que él tenía una
familia; una hija y una esposa hace mucho tiempo, hace más de 5
años, y él ignoraba todo aquello. Pero yo no tenía un pelo de tono,
ya que ya estaba listo para caer los cabellos ...
«Para empezar, confiemos que ya tengo casi un año soltera y hasta ahora,
nadie me interesó tanto como lo haces tú. De seguro te estarás preguntando
qué es lo que me está sucediendo y, sin embargo, ni siquiera lo sé con
exactitud. Pero tiene muchos sabores, en una variante se refiere, me
aburrió y estoy leyendo, solo es una muestra de la decisión que puede llegar a
ser si me lo propongo. Ya sabes que me interesas, y aún no hemos conocido
en persona, es cierto. Pero ... No lo sé, sírvame, estoy empezando a enamorar
de tus escritos fatídicos, algunos de tus micro relatos, tu interesante
biografía en una red social, o incluso de ti, qué sé yo ... »
Todo ha sido dado, al principio, de una manera tan rápida e
inesperada. Él era tan caballero, atento, y muchos otros adjetivos
enaltecedores. No tengo nada que ver con mi niña, es más, estoy seguro de
sí mismo y por supuesto. Y vaya que me siento orgullosa por mantener mis
principios en alto. Sin embargo, en el pasado, en la nada, y en la
historia. No era para nada, ni poco ni nada, ni me importaban los años que
me llevara de diferencia. Después de todo, había demorado tanto en hallar
a alguien con todas las características que lo que he hecho perfecto a mis
ojos. Como se había leído en alguna parte, “Los libros eran los
responsables de mis altas expectativas en el amor” y en efecto, así
era. Y nunca he visto ni siquiera lo he visto en mi persona, ni tampoco ha
cambiado nada, sino también se ha ganado un premio a la estupidez. A mis
ojos, él fue el indicado, el que se había escapado de algún libro, o el de un
micro relato, quién sabe, pero ahí está, tan lejos, y tan él: nombre y
apellido, niveles de cultura, amante la buena música y las buenas películas,
simpático y, sobre todo, que como hemos dicho que escribes, un buen “usador” de
palabras, que te quiero leer y ¡Oh, cielos! ¡Un Vargas Llosa más joven se
había hecho hecho presente! O algo más como para él: Preguntas sobre los
hechos de un García Márquez, encubierto y era mi regalo de cumpleaños atrasado
... más utópico y digno de ganar un premio a la estupidez. A mis
ojos, él fue el indicado, el que se había escapado de algún libro, o el de un
micro relato, quién sabe, pero ahí está, tan lejos, y tan él: nombre y
apellido, niveles de cultura, amante la buena música y las buenas películas,
simpático y, sobre todo, que como hemos dicho que escribes, un buen “usador” de
palabras, que te quiero leer y ¡Oh, cielos! ¡Un Vargas Llosa más joven se
había hecho hecho presente! O algo más como para él: Preguntas sobre los hechos
de un García Márquez, encubierto y era mi regalo de cumpleaños atrasado
... más utópico y digno de ganar un premio a la estupidez. A mis
ojos, él fue el indicado, el que se había escapado de algún libro, o el de un
micro relato, quién sabe, pero ahí está, tan lejos, y tan él: nombre y
apellido, niveles de cultura, amante la buena música y las buenas películas,
simpático y, sobre todo, que como hemos dicho que escribes, un buen “usador” de
palabras, que te quiero leer y ¡Oh, cielos! ¡Un Vargas Llosa más joven se había
hecho hecho presente! O algo más como para él: Preguntas sobre los hechos
de un García Márquez, encubierto y era mi regalo de cumpleaños atrasado
... amante de la literatura, la buena música y las buenas películas,
simpático y, sobre todo, que como dicho que escribamos, un buen “usador” de
palabras, escribí lo que yo quería leer y ¡Oh, cielos! ¡Un Vargas Llosa
más joven se había hecho hecho presente! O algo más como para él:
Preguntas sobre los hechos de un García Márquez, encubierto y era mi regalo de
cumpleaños atrasado ... amante de la literatura, la buena música y las
buenas películas, simpático y, sobre todo, que como dicho que escribamos, un
buen “usador” de palabras, escribí lo que yo quería leer y ¡Oh,
cielos! ¡Un Vargas Llosa más joven se había hecho hecho presente! O
algo más como para él: Preguntas sobre los hechos de un García Márquez,
encubierto y era mi regalo de cumpleaños atrasado ...
«Por otro lado, soy
yo, una estudiante universitaria, tan imperfecta, tan impaciente y tan celosa,
a veces, cuando llegue el día de los conocimientos, no será tan hermoso, ni
tenga un cuerpo perfecto ni nada por el estilo. ¿Qué debo hacer? Solo
soy una chica común y corriente que escribe la vida y el amor bueno y malo
desde que tiene uso de razón. Una chica que detesta las mentiras y las
promesas vanas, pero que cuando ama, lo que hace de verdad ... »
Quizá era muy joven para hallar de una sola vez al futuro padre de mis
hijos (Nótese el sarcasmo) y creía que se trataba de una tarea demasiado
sencilla el hacerlo. Pero ahí estaba yo de nuevo, con mi carta de recomendación
oficial para postular al nobel de la idiotez. Y la continuaba escribiendo,
aunque me resistiera. ¿Pero qué rayos tenía ese hombrezuelo dentro de sí que me
hacía sentir tan bien? Tal vez como no la había estado en muchos años. Vaya.
Pero no era magia. Podía dar fe de ello. ¿Entonces qué era? Sencillo: Pantalla.
Cada conversación nuestra era un idilio magnífico, me ponía a su nivel y
él al mío. Y ¡Oh! Entre las nubes. Tras cada conversación, el conocernos más,
el recibir sus buenos días y noches era lo que anhelaba en ese entonces. En
conclusión, con el correr del tiempo había llegado a convertirse en mi propia
marca de heroína, bueno, no para tanto, pero por ahí marchaban las cosas.
Escribía tan bien, tanto que me había convertido en su principal lectora y
admiradora, como no, su principal de entre 100 más...
«Perdona el atrevimiento, pero como ya te lo había mencionado antes, a
mí no me importan ni la diferencia de edad ni los estereotipos. Siempre y
cuando, como lo vuelvo a recalcar, seas un hombre libre y sin compromisos, así
que… Ten por seguro que, si ya nos conociéramos personalmente, y claro, si es
que te intereso de verdad como me lo hiciste saber anteriormente, hace mucho
que no hubiera dudado en pedirte que fueras mi novio, en serio...»
Estuvimos a punto de conocernos en varias ocasiones, pero por una u otra
razón, el destino no nos quería encontrar sin importar cuánto esfuerzo
hiciéramos por vernos. ¡A veces Dios es tan bueno! Nuestras conversaciones
continuaban incesantes y cada vez, corriendo más a su ritmo. Pero para
entonces, mi mundo no solo giraba en torno a él, sino que estaba a puertas de
iniciar una relación a distancia, y bueno pues... Mientras un casi economista
echaba su maicito a distancia, aunque confieso que parecía sincero, yo no hacía
tanto esfuerzo por corresponderle. Por esas locuras que trae la vida, también
un compañero de la universidad había puesto sus ojos ¿En mí?, pero tampoco le
había hecho el más mínimo caso. Entonces quedaba, de ese modo, comprobadísima
mi teoría de que algunas mujeres preferimos al pendejo en vez del buen tipo.
Cierta noche, el susodicho me había dizque confesado su interés por mí.
Fui tan feliz aquel momento. Mi vida se había convertido en un caos hermoso...
«Pero mientras llegue ese día y claro está, si mis sentimientos son
correspondidos, en mí tienes a una amiga y más ahora, que ya sabes lo que
realmente quisiera contigo, que obviamente va más allá de “pasar una noche
juntos”, porque eso llegaría mucho después, sino me refiero a quererte como
nadie se atrevió hasta ahora, y viceversa, claro.
“Y aquí sigo yo a la espera del poeta que un día se robó mi corazón y a
cambio, me dejó su poema como consuelo a mis días de soledad y pena. Ojalá
vuelvas querido poeta, para que mis turbios sueños hallen calma, mis noches
sean serenas y pueda por fin, hallar felicidad en mis días. Pero mientras
tanto, aquí seguiré yo a la espera del poeta…”»
Transcurridos un par de días, y como era de esperarse, mi supuesto fan
enamorado hacía presencia una vez más, pero esta vez, con una interrogante
entre manos «¿Qué me dirías si te propusiera pasar una noche juntos?». En ese
instante supe que ya había oído cantar esa misma canción. De ese modo, se había
dejado al descubierto por su propia cuenta y no había hecho falta más
argumentos siquiera. Mi investigación estaba a puertas de finalizar. «¿Qué tipo
de relación te une a tu ex esposa, a parte, claro, de la de ser padres de tu
hija?» había contrarrestado entonces, él había respondido que la de amigos
solamente y que ella, era su más grande consejera. Gracias a aquella respuesta
habían surgido mis habilidades naturales a flote: Las de ver las cosas desde la
perspectiva de un varón. Porque bueno... de algo me tenían que servir tantos
años rodeada de gente del sexo opuesto, ¿no? y todo ello me era de gran
utilidad a la hora de analizarlo, por esto, sabía que su teatrito con un guión
hecho para niños en edad preescolar, estaba a punto de desplomarse.
Subió, poco después a una red social, una canción de la cual no recuerdo
el título, a los pocos minutos, su supuesta ex se reportó comentando «Qué
hermosa canción. ¡Muchas gracias, mi amor!»
¿THE END?
«Nuevamente, lo
siento si esto que acabas de leer te parece inoportuno e insensato de parte
mía. Pero me gustaría obtener una respuesta tuya mañana, quisiera ver qué
piensas al respecto. Y como decía Baudelaire “El amor es un crimen que no puede
realizarse sin cómplice” ojalá tú estuvieras dispuesto a cumplir la condena
conmigo…»
Sé que pronto nos hemos visto las caras, tal vez más pronto que lo que
imagino. ¿Y sabes algo, “cariño”? Espero que cuando eso ocurra, se
lavan los calzoncillos, así como alguna vez te jactaste de hacerlo. Ese
día, tus colegas, el mismo Vargas Llosa y yo, te aplaudiremos de pie, por tu
gran puesta en escena ...
Con afecto; yo.
Enero, 2017.

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